IFS (International Featured Standards) Food y BRCGS (British Retail Consortium Global Standards) son los dos esquemas privados de seguridad alimentaria reconocidos por la GFSI que pide la gran distribución europea para auditar a sus proveedores. No son normas ISO ni están reguladas por ley, pero son obligatorias en la práctica: sin alguno de los dos sellos no se firma contrato de marca privada con ninguna cadena seria de ámbito europeo. IFS Food versión 8 (publicada en 2023) es el estándar dominante en Europa continental —Mercadona, Carrefour, Eroski, Aldi Süd, Lidl continental—, mientras que BRCGS versión 9 (publicada en 2022) es el requisito habitual para el mercado anglosajón: Tesco, Sainsbury's, Marks & Spencer, Lidl UK y los principales importadores de alimentación de América del Norte.
Ambas normas comparten la misma base técnica: los principios HACCP del Codex Alimentarius (análisis de peligros y puntos de control crítico), la gestión documental del sistema, el control de proveedores, la trazabilidad de lote y el plan de defensa alimentaria (food defense). Donde difieren es en el énfasis y en el peso de cada capítulo durante la auditoría. IFS Food 8 articula sus requisitos en cinco capítulos —gobierno y compromiso de dirección, sistema de gestión de la calidad y seguridad alimentaria, gestión de recursos, procesos de elaboración y mediciones, análisis y mejoras— y los puntúa con una escala A/B/C/KO. BRCGS v9 tiene ocho cláusulas con especial peso en el control de las materias primas, la gestión del fraude alimentario (food fraud vulnerability assessment, FFVA) y los requisitos de etiquetado y legalidad del producto. Si tu cliente te exige los dos, el 70–75 % del sistema documental es reutilizable: merece la pena implantarlos en paralelo.
Desde Summum Calidad acompañamos a la empresa durante todo el proceso: diagnóstico inicial de brechas (GAP analysis) respecto a la versión vigente, redacción o actualización del plan HACCP, construcción del manual del sistema y los procedimientos obligatorios, formación del equipo interno, simulacro de auditoría previa a la visita del organismo certificador acreditado, y seguimiento del plan de acciones correctoras. La certificación la emite un tercero acreditado —AENOR, Bureau Veritas, SGS, TÜV o cualquier organismo reconocido por GFSI—; nosotros nos encargamos de que llegues a esa auditoría sin sorpresas.