Diagnóstico RADAR documentado
Informe de puntuación por criterio según la herramienta RADAR de EFQM, con mapa de brechas y recomendaciones priorizadas por impacto.
El modelo EFQM evalúa la madurez integral de tu organización en siete criterios —liderazgo, estrategia, personas, alianzas, procesos, resultados— y la reconoce con un sello europeo de +200 a +700 puntos. No es una certificación ISO: es el reconocimiento de que la empresa ya funciona como un sistema maduro y orientado a resultados.

La consultoría EFQM prepara a tu organización para el reconocimiento de excelencia del Club de Excelencia en Gestión: autoevaluación con RADAR, plan de mejora y Memoria de Excelencia. No es una certificación ISO. La puntuación y el sello los emite el CEG, no Summum Calidad.
El detalle operativo: lo que entregamos como parte del trabajo y lo que mantenemos vivo después.
Para profundizar: EFQM y licitaciones públicas en España: cómo obtener el sello.
Informe de puntuación por criterio según la herramienta RADAR de EFQM, con mapa de brechas y recomendaciones priorizadas por impacto.
Documento de planificación con acciones, responsables, plazos y puntos EFQM estimados por acción. Revisable trimestralmente durante el acompañamiento.
Redacción completa del documento de candidatura para el Club de Excelencia en Gestión, con evidencias, indicadores y ejemplos ajustados a los criterios del modelo 2020.
Simulacros de entrevista con directivos y mandos, revisión de evidencias físicas y coordinación de áreas antes de la visita del equipo evaluador del CEG.
Diseño o adaptación del cuadro de indicadores de resultado (percepciones de clientes, personas, sociedad y rendimiento operativo) alineado con los criterios 6 y 7 del modelo.
Una vez obtenido el sello, acompañamos el ciclo de seguimiento y renovación cada dos años, manteniendo la mejora continua y actualizando la memoria con nuevos datos de resultado.
Aplicamos la metodología RADAR de EFQM para valorar los siete criterios del modelo. Combinamos entrevistas con el equipo directivo, revisión documental y análisis de indicadores de resultado. El output es un informe de puntuación estimada por criterio, con mapa de brechas y comparativa sectorial orientativa. En 4-6 semanas la dirección tiene una foto objetiva del nivel de madurez actual.
Con el diagnóstico en mano, definimos junto a la dirección el plan de acción: qué criterios hay que reforzar para alcanzar la puntuación objetivo, qué procesos documentar o mejorar, qué evidencias de resultado son necesarias para la evaluación externa. Priorizamos por impacto en puntos y por esfuerzo de implantación, de modo que el camino sea realista en el horizonte de tiempo acordado (típicamente 6-12 meses hasta el sello).
Acompañamos la ejecución del plan de mejora y la redacción de la Memoria de Excelencia que se presenta al Club de Excelencia en Gestión. La memoria debe reflejar las prácticas de la organización según la estructura EFQM con evidencias reales: datos de resultados, ejemplos de innovación, medidas de satisfacción de personas y clientes. Hacemos revisiones iterativas con el equipo para que el documento refleje con precisión lo que la empresa hace bien.
El CEG asigna un equipo de evaluadores acreditados que revisa la memoria y realiza una visita a la organización. Preparamos a la dirección para la visita: simulacros de entrevista, revisión de evidencias físicas, coordinación de áreas. Tras la evaluación, el CEG emite la puntuación definitiva y, si supera el umbral acordado, otorga el sello EFQM. Summum acompaña el proceso; el sello lo emite exclusivamente el CEG.
EFQM no exige cumplir procedimientos: mide resultados. La Fundación Europea para la Gestión de la Calidad publicó en 2024 la versión actual del modelo (EFQM 2025), articulada en siete criterios con un peso ponderado sobre 1.000 puntos. Una organización que supera los 200 puntos en la evaluación externa acreditada por el Club de Excelencia en Gestión (CEG) obtiene el sello reconocible europeo.
A diferencia de las normas ISO —que acredita ENAC y certifica entidades como AENOR, Bureau Veritas o SGS—, el reconocimiento EFQM lo otorga el propio CEG tras una evaluación por evaluadores formados. Summum acompaña el proceso completo: desde la autoevaluación interna hasta la presentación de la memoria para la evaluación externa; la puntuación y el sello los emite el CEG.
El modelo EFQM 2025 se organiza en tres bloques: Dirección (Propósito, visión y estrategia; Cultura y liderazgo; Compromiso con partes interesadas), Ejecución (Creación de valor sostenible; Gestión del funcionamiento y transformación) y Resultados (Percepciones de las partes interesadas; Rendimiento estratégico y operativo).
Cada bloque tiene su propio peso porcentual. El diagnóstico con RADAR —la herramienta de evaluación de EFQM— genera una puntuación por criterio que identifica con precisión dónde la organización está en madurez alta y dónde están las brechas de mejora prioritarias. Para muchos clientes, este análisis es en sí mismo el entregable más valioso: una radiografía de gestión que ninguna auditoría ISO proporciona.
El sello +400 o superior tiene reconocimiento práctico en licitaciones públicas en España: el Real Decreto 951/2005 (marco general de calidad en la Administración General del Estado) y varias convocatorias autonómicas valoran la excelencia empresarial como criterio de adjudicación. Empresas que concurren a contratos públicos de servicios o que aspiran a ser proveedores homologados de grandes corporaciones (bancas, aseguradoras, utilities) lo utilizan como argumento diferencial.
El sello se renueva cada dos años mediante una evaluación de seguimiento, lo que obliga a mantener la mejora continua y convierte el reconocimiento en un activo de gestión sostenido, no en una placa de pared.
Si ya llevas varias normas, el sistema integrado de gestión te da una base común de evidencias.
Como punto de partida puedes hacer el gap check de la ISO 9001:2026 sobre tu sistema actual.
Quien aún no tiene base ISO puede empezar por la consultoría ISO 9001 y dar el salto a EFQM después.
Modelo EFQM
No. EFQM es un modelo de excelencia europeo gestionado por la European Foundation for Quality Management y, en España, por el Club de Excelencia en Gestión (CEG). No es una norma ISO ni la acredita ENAC. El reconocimiento lo otorga el propio CEG tras una evaluación por evaluadores formados, no una entidad certificadora como AENOR o Bureau Veritas. Por eso se habla de «sello» o «reconocimiento», no de «certificado».
El modelo puntúa sobre 1.000 puntos. Los sellos de reconocimiento del CEG se otorgan a partir de +200 puntos (Committed to Excellence), +300 (Recognised for Excellence 3★), +400 (Recognised for Excellence 4★), +500 (Recognised for Excellence 5★) y +600/+700 (niveles de excelencia avanzada). Para concursos públicos y homologaciones de clientes enterprise, el sello +400 es el umbral más habitual. Nuestro acompañamiento comienza con un diagnóstico que estima la puntuación actual para fijar un objetivo realista.
Totalmente. De hecho, son complementarios: ISO 9001 establece los requisitos mínimos del sistema de gestión de calidad, mientras que EFQM evalúa si ese sistema está produciendo resultados reales y si la organización va más allá del cumplimiento hacia la excelencia. Muchas empresas con ISO 9001 consolidada utilizan EFQM como siguiente paso natural para diferenciarse. Los documentos del sistema ISO 9001 (procedimientos, registros, indicadores) son evidencias válidas y reutilizables en la memoria EFQM.
Depende del nivel de madurez de partida y del sello objetivo. Una empresa con ISO 9001 activa y algunos años de datos de resultado puede llegar al sello +200 en 4-6 meses. Alcanzar el +400 desde una situación de partida moderada requiere habitualmente entre 10 y 18 meses, incluyendo la implantación de mejoras, la redacción de la memoria y la visita evaluadora del CEG. La renovación bienal posterior es más rápida si la organización mantiene el ritmo de mejora.
EFQM tiene especial utilidad para: (1) empresas que concurren a licitaciones públicas donde el sello suma puntos en la baremación; (2) proveedores de grandes corporaciones que exigen estándares de gestión superiores a los de la ISO 9001; (3) organizaciones sin ánimo de lucro, entidades educativas o sanitarias que quieren demostrar excelencia de gestión sin entrar en certificaciones sectoriales; y (4) empresas familiares en proceso de profesionalización que necesitan un marco de referencia integral para el equipo directivo.
Mide la madurez de toda la organización en siete criterios, con un peso total de 1.000 puntos, agrupados en tres bloques: Dirección, Ejecución y Resultados. El diagnóstico con RADAR da una puntuación por criterio e identifica dónde la empresa está madura y dónde están las brechas prioritarias. Para muchos clientes ese análisis es en sí mismo el entregable más valioso.
EFQM mide madurez integral: se apoya en el sistema de calidad (ISO 9001) como base y se complementa con la estrategia formalizada de Summum Consultoría y con el reporte ESG de la propia división de Calidad para los criterios de sostenibilidad y partes interesadas.
ISO 9001 es la base operativa sobre la que EFQM mide resultados; sin un sistema de gestión de calidad consolidado, alcanzar los 400 puntos EFQM es muy difícil.
Ver servicio →calidadESG y EcoVadis miden sostenibilidad y grupos de interés, dos criterios con peso del 30% en EFQM 2025; trabajar ambos en paralelo maximiza la coherencia del relato.
Ver servicio →consultoríaEl criterio uno de EFQM —Propósito, visión y estrategia— puntúa 15% del total; Summum Consultoría formaliza el plan estratégico que alimenta directamente esa puntuación.
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