La ventaja principal es la eficiencia. Ambas normas comparten una estructura de gestión muy similar —política de seguridad, análisis de riesgos, selección de controles, auditoría y mejora continua— y muchos controles del Anexo II del ENS tienen equivalentes directos o parciales en el Anexo A de la ISO 27001:2022. Con un SGSI ISO 27001 certificado o en proceso, el gap hacia el ENS se concentra únicamente en los aspectos específicos del marco español. Abordar ambas normas en un único proyecto evita duplicar análisis de riesgos, documentación y auditorías internas, con un ahorro estimado de entre el 30 % y el 40 % respecto a dos proyectos independientes.